VAMOS A LA MINGA NACIONAL POR LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL

2016/Junio 2/Marcha Patriótica Valle del Cauca/Paro Agrario

VAMOS A LA MINGA NACIONAL POR LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL

Por: Comisión de vocerías. Marcha Patriótica Valle del Cauca.

 
Se comienza a escribir un nuevo capítulo de la lucha popular en Colombia.
Esta semana, las organizaciones que conforman la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, han decidido salir a las calles nuevamente a rechazar el incumplimiento del Gobierno Nacional con los acuerdos alcanzados en el Paro Agrario y Popular del 2013 y las movilizaciones del 2014. Después de casi 3 años de largos diálogos con altos funcionarios de diversas entidades del Estado, las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, han tenido que sufrir no solo la negligencia oficial frente a los pocos acuerdos alcanzados hasta el momento, sino además, el tratamiento militar con que el establecimiento intenta responder a los justos reclamos sociales, así como la agudización de las precarias condiciones de vida de las cuales intentan escapar a través de la organización y la movilización como derecho constitucional.
El pliego de exigencias presentado por la Cumbre Agraria en el 2014 contiene más de 120 propuestas, distribuidas en 8 grandes ejes (1. Tierras, territorios colectivos y ordenamiento territorial; 2. La economía propia contra el modelo de despojo; 3. Minería, energía y ruralidad; 4. Cultivos de coca, marihuana y amapola; 5. Derechos políticos, garantías, víctimas y justicia; 6. Derechos sociales; 7. Relación campo-ciudad; 8. Paz, justicia social y solución política), con lo cual se buscan transformar las condiciones estructurales del campo colombiano, beneficiando a los más de 6 millones de campesinos, indígenas y afros que lo habitan, en contraposición a la política rural del Gobierno central que viene implementando un modelo agroindustrial de despojo, que privilegia los intereses del capital transnacional, por encima de la vida de nuestros compatriotas y nuestra soberanía.
En tal sentido, este pliego del 2014 que fue fortalecido con nuevas reivindicaciones en el marco de la actual Minga Nacional Agraria, Étnica, Campesina y Popular, sumado al histórico Acuerdo “Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma rural integral” logrado en la mesa de conversaciones de La Habana entre el Estado colombiano y las FARC-EP, constituyen una posibilidad única y real de construir la paz desde los territorios, la paz con transformaciones, con vida digna y Buen Vivir, la Paz con justicia social, brindando solución a la dantesca realidad de la Colombia olvidada, que se expresa en cifras tan preocupantes como las siguientes:
  • De 43,1 millones de hectáreas para producción agropecuaria, el 80% (34,4 millones de hectáreas) está dedicado a ganadería.
  • Del 20% restante (8,6 millones de hectáreas) que están en agricultura, tan sólo 1,4 millones de hectáreas se destinan para el consumo interno, mientras que las otras 7,1 millones de hectáreas son sembradas con palma africana, caña de azúcar y otros monocultivos de exportación.
  • Colombia importa cerca del 50% de los alimentos de la canasta familiar cada año (12 millones de toneladas), que podrían producirse en nuestras tierras por nuestros campesinos, indígenas y afros.
  • Las condiciones de salud, educación y saneamiento básico en el campo colombiano son absolutamente precarias: 15% de la población rural es analfabeta, el 83% de los niños no van a la escuela, tan solo el 1% logra llegar a la universidad, el 94% no cuenta con alcantarillado, el 60% no tiene agua potable y mas del 65% nunca han recibido asistencia técnica ni financiera para mejorar su producción.1
Nos solidarizamos con las familias de los hombres y mujeres que por defender el derecho de las comunidades a vivir dignamente, han sido perseguidos, criminalizados, encarcelados y en el peor de los casos, asesinados por la fuerza pública, permaneciendo en absoluta impunidad gracias a la complicidad de las entidades oficiales encargadas de investigar, esclarecer y juzgar estos hechos. Manifestamos nuestras condolencias por la muerte del compañero indígena Willington Quibarecama Nequirucama el pasado 30 de mayo en las protestas desarrolladas en La Delfina, Buenaventura. Exigimos al gobierno nacional dar un tratamiento político y no militar, a las protestas que se adelantan en todo el país como resultado del abandono estatal.
Por todo lo anterior, desde el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica – Valle del Cauca, convocamos a todas nuestras organizaciones y al pueblo en general, a participar activa y decididamente en las jornadas de movilización que se estarán desarrollando en los próximos días en diferentes partes del departamento, para exigirle al gobierno nacional y departamental el cumplimiento de los compromisos pactados con la Cumbre Agraria, así como la construcción de políticas públicas que garanticen el reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos, la protección de la cultura y la economía campesina, indígena y afro, y la promoción y satisfacción de los derechos fundamentales y las libertades civiles y democráticas.

1 Tomado de: Red de Forjadoras y Forjadores de Paz y 3er Censo Nacional Agropecuario – DANE 2014.

En Tuluá Los Campesinos Ya Preparan La Movilización Y El Paro

2015/Junio 09/Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca -ASTRACAVA- Tuluá

EN TULUÁ LOS CAMPESINOS YA PREPARAN LA MOVILIZACIÓN Y EL PARO


Este 9 de junio se dieron cita las y los dirigentes campesinos del municipio de Tuluá y sectores aledaños para analizar las crisis del sector agrario en el país y discutir sobre lo mandatado por la Asamblea Nacional de la Cumbre Agraria Campesina, Étnica y Popular.

Más de 40 campesinos y campesinas  delegados de Juntas de acción comunal, asociaciones de productores, grupos de mujeres, juntas de acueducto, entre otras formas organizativas del campesinado de la media y alta montaña tulueña, pertenecientes a la Cumbre Nacional Agraria, Dignidad Cafetera y la Asociación de Juntas de Acción Comunal de Tuluá-ASOJUNTAS, ratificaron el respaldo a las conclusiones de la IV Asamblea Nacional de la Cumbre Agraria y se comprometieron a trabajar  por la preparación de sus comunidades para participar unitariamente en las movilizaciones y paros que la vocería nacional proponga, en caso de que el gobierno  continúe con su incuplimiento e irrespeto a las comunidades agrarias.

Así mismo, se respaldó la realización de Cumbres por la Paz a nivel regional como mecanismos legítimos del pueblo para avanzar en la construcción de la Paz con Justicia Social y la Asamblea Nacional Constituyente.

Finalmente, se manifestó el rechazo rotundo al actual proceso de actualización del POT del municipio, por el desconocimiento de las comunidades rurales quienes no han participado en ningún espacio de discusión sobre el tema y por tanto no han tenido la posibilidad de plantear sus propuestas para el ordenamiento del territorio, como es el caso de la Zona de Reserva Campesina que se viene impulsando para 11 corregimientos de la media montaña.

Por tierra, territorio, y vida digna
¡Viva la justa lucha campesina¡

Si el gobierno miente, ¡que el paro reviente¡

Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca
ASTRACAVA
Subdirectiva Tuluá

Comunicado No 003: Paro Nacional Agrario – Valle Del Cauca

2014/Mayo 14/Cumbre Departamental Agraria, Étnica, Campesina y Popular/Valle del Cauca.

Santiago de Cali, Mayo 9 de 2013

 Comunicado No 003: Paro Nacional Agrario – Valle Del Cauca

Las organizaciones campesinas, afrocolombianas, indígenas y populares, que convergen en la Gran Cumbre Nacional Agraria, Étnica, Campesina y Popular, en el Valle del Cauca, que participan en el Paro Nacional Agrario, informan a la opinión pública nacional que:

1.  Los días 7 y 8 de Mayo en las ciudades de Pradera, Buga y Tuluá, se realizaron movilizaciones pacíficas, pese al ánimo conciliador de la movilización, se presentaron inconvenientes con la Fuerza Pública en el punto de concentración ubicado en la carretera Panamericana a la altura de Tuluá, en donde uniformados pertenecientes al Batallón Palacé de Buga, realizaron hostigamientos físicos y psicológicos, empadronando a los campesinos que hacían parte de la manifestación; los efectivos militares incluso violaron el espacio donde se encontraba la movilización.

 2.  El 9 de Mayo, se realizó una movilización pacífica en la ciudad de Santiago de Cali, en la que participaron cerca de 3.000 campesinos, indígenas, afrocolombianos, estudiantes, obreros, artistas y sectores urbano – barriales, los manifestantes provenían de las ciudades de Cali, Palmira, Pradera, Florida, Buga, Ginebra, Guacarí, San Pedro, Yumbo, Jamundí, Tuluá, Bugalagrande, Sevilla, Caicedonia y Buenaventura.

3.  La movilización por las calles de Cali, transcurrió en calma, en un ambiente festivo, con aplausos y vitoreos por parte de la ciudadanía Caleña, quienes respaldaron la justa lucha de las comunidades agrarias y populares.

4.  Los manifestantes se congregaron en la Plazoleta de San Francisco, frente a la gobernación del Valle del Cauca, donde el Congreso de los Pueblos, el Coordinador Nacional Agrario (CNA), la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (ORIVAC), la Mesa de Interlocución y Acuerdo Agropecuario y Popular (MIA), la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), las organizaciones agrarias y urbanas de la Marcha Patriótica y los estudiantes, brindaron sus respectivos saludos y planteamientos de las razones del Paro a la ciudadanía caleña que recibió fraternalmente la manifestación, con poesía, música, danza y sendos aplausos, por la justa lucha que se adelanta desde las jornadas de Paro Nacional de Agosto de 2013.

5.  Las organizaciones que participan en el Paro en el Valle del Cauca, saludan el decreto 870 de Mayo 8 de  2014 que regula un espacio de interlocución y participación con las organizaciones de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular que se denominará Mesa Única Nacional, que tiene objeto “generar un escenario de diálogo, participación y concertación en el que se podrán abordar las temáticas acordadas en el marco de la Gran Cumbre Nacional Agrario”. Este decreto es producto de la lucha, de la acciones de paro y movilización que se vienen realizando desde el año pasado en todo el país.

6.  En el Valle del Cauca, las organizaciones campesinas, indígenas, afrocolombianas y populares, que participan en el Paro Nacional Agropecuario, nos declaramos en asamblea permanente en nuestros territorios de residencia, hasta que se materialicen efectivamente los acuerdos con el gobierno, que deriven una solución del pliego nacional de exigencias emanado por la Cumbre sobre: tierras, territorios colectivos y ordenamiento territorial; economía propia contra el modelo de despojo; minería, energía y ruralidad; cultivos de coca, marihuana y amapola; derechos políticos, garantías, víctimas y justicia; derechos sociales; relación campo – ciudad; paz, justicia social y solución política.

7.  Manifestamos que en el caso tal de que el gobierno se mantenga en la negativa de permitir el desarrollo efectivo de los puntos del pliego nacional de exigencias, las organizaciones que hacemos parte del Paro en el Valle del Cauca, volveremos a las calles y carreteras de Colombia.

8.  Exigimos garantías para la participación política y para el cumplimiento de los derechos a la organización y movilización, expresado esto en la no criminalización de la protesta social y libertad de los campesinos, indígenas, afrocolombianos y dirigentes populares que han sido detenidos en el marco de las jornadas de movilización de 2013 y 2014, entre estos los compañeros Huber Ballesteros y Wilmar  Madroñero.

9.  Nos solidarizamos con las familias de los compañeros asesinados, como también con aquellos que han sido seriamente lesionados por el actuar desmedido del régimen.

Viva el Paro Nacional Agrario
A parar para avanzar!!!
Si el gobierno miente que el pueblo reviente.























Comunicado A La Opinión Pública No 002. Paro Nacional Agrario - Valle Del Cauca.

2014/Mayo 09/Cumbre Departamental Agraria, Étnica, Campesina y Popular/Valle del Cauca


Con movilizaciones pacíficas en los municipios de Tuluá, Pradera y Buga, las comunidades campesinas e indígenas del departamento del Valle del Cauca participan en el Paro Nacional Agrario desde el día 7 de Mayo de 2014.

En Tuluá, se concentran cerca de 400 campesinos provenientes de los municipios de Sevilla, Tuluá y comunidades indígenas de la etnia EmberaChamí residentes en la zona rural de Bugalagrande. El 7 de Mayo, las comunidades marcharon hacia el centro de Tuluá en horas de la tarde. El 8 de Mayo, se han manifestado en la carretera panamericana, realizando bloqueos intermitentes de carácter pacífico.

En Pradera, se concentran más de 200 campesinos e indígenas de Florida y Pradera, quienes a la fecha han realizado dos marchas hasta el parque principal de esta localidad, el 7 y 8 de Mayo, los manifestantes han recibido el respaldo y la solidaridad de los ciudadanos pradereños. A la movilización se sumaron los trabajadores de la industria de la caña que fueron perseguidos y despedidos de los ingenios, tras el paro de los corteros de caña del año 2008. Actualmente, los manifestantes se encuentran concentrados en el Parque Bolívar de Pradera.

En Buga, se concentran más de 150 campesinos de zona rural de Buga, San Pedro, Ginebra y Guacarí, quienes en horas de la tarde, realizaron una movilización pacífica hacia la Plaza de Cabal del municipio de Buga, con el acompañamiento de estudiantes de la Universidad del Valle sede Buga, de sectores urbanos y de obreros de la empresa Cristar, filial de la transnacional Owens Illinois, quienes fueron despojados de sus cargos en Octubre de 2011 y que actualmente completan 929 días de conflicto laboral.

Sin embargo, en todos los municipios donde hay concentraciones campesinas e indígenas, los efectivos militares, de la policía y de los organismos de inteligencia del Estado, han registrado en video y fotografía a los manifestantes, siendo la situación más complicada en el municipio de Tuluá, donde los campesinos e indígenas se encuentran rodeados por más de dos pelotones del Escuadrón Móvil Antidisturbios – ESMAD, por efectivos del Departamento de Policía del Valle del Cauca y por soldados pertenecientes al Batallón Palacé de Buga.

El 9 de Mayo, los campesinos, indígenas, afrocolombianos y sectores populares, participantes del Paro Nacional Agrario, marcharán en la ciudad de Santiago de Cali, en donde serán respaldados por estudiantes de universidades públicas y privadas, de obreros, sindicalistas, trabajadores del sector salud, docentes y de los sectores populares empobrecidos y marginados de las políticas públicas. Se espera una marcha multitudinaria, pacífica, que llena de color y alegría, contrastará el fúnebre color de las armaduras de los escuadrones de muerte del ESMAD.

En el Valle del Cauca, el Paro Nacional Agrario crece y la Unidad Popular se fortalece. En cada municipio, en cada corazón.

Por la solución al Pliego Nacional de Exigencias de la Cumbre Nacional Agraria Étnica, Campesina y Popular, por la Paz con Justicia Social, por la distribución justa de la tierra, por la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, por el establecimiento de un Fondo Económico que desarrolle las economías propias, llamamos a la ciudadanía caleña y vallecaucana a solidarizarse con los participantes del Paro.


¡Porque apoyar a quien siembra nuestra comida es un deber ético de todo colombiano!Viva el Paro Nacional Agrario.

Nota de Prensa Jornada de Paro Tuluá Valle del Cauca

2014/Mayo 09/Paro Nacional Agrario/Tuluá


Desde el 7 de Mayo en Tuluá ya se sentía la presencia de los campesinos, y a las 9 de la mañana la marcha atravesaba sus calles hasta el parque central donde se dispusieron a organizar su recorrido hacia el puente de las mariposas en la Panamericana. En este punto de concentración se instalaron las carpas y pancartas, se hizo el fogón y se repartieron comisiones para la estadía, porque es la resistencia organizada del pueblo la que frenará a guerra que nos han impuesto, la que hará posible la justicia social.
Al día siguiente siguen siendo muchos y con  conciencia,
Aun con el ardiente sol quemándoles las costillas, los campesinos han decidido tomarse otra vez la panamericana.
El puente sur de Tuluá tiembla cuando caminan los pasos de Bolívar exigiendo justicia social, exigiendo soberanía y trabajo digno.
Son muchos y con conciencia de clase, por eso la represión no se hizo esperar, hombres uniformados y con armas acechaban por todos lados; sin embargo, la resistencia prevalecía y se mantiene; el apoyo popular de cada mula que  pasaba y el de bomberos colaborando con agua ayudaban a agitar más la movilización. Las  pancartas hablaban de su solución política al conflicto de asamblea nacional constituyente, de no al TLC, de vivas a las zonas de reserva campesina; consignas y propuestas que reflejan las necesidades de un pueblo olvidado, únicamente tenido en cuenta a  la hora de las elecciones y las masacres paramilitares.

Terminada la movilización de la jornada de hoy, los campesinos recuperan energías con el fruto de su trabajo a la hora del almuerzo, pero no dejan de agitarse las banderas de rebeldía popular al lado de la carretera. Mientras tanto los carros y mulas que pasan siguen apoyando  y el pueblo se sigue organizando a sabiendas de una consigna muy clara: si el gobierno miente que el paro reviente.

Comisión de Comunicaciones
Paro Agrario Valle del Cauca
Punto Norte

Rueda de Prensa, Paro Agrario en el Valle del Cauca.

2014/Mayo 08/Cumbre Agraria Departamental.


A tres días de haber iniciado el Paro Agrario en el Valle del Cauca, desde los tres puntos de concentración en el departamento, llegan Campesinos e Indígenas en una multitudinaria movilización a la ciudad de Cali, para dar a conocer la negligencia del  gobierno ante sus exigencias, lo que ha conllevado a retomar acciones de paro a lo largo y ancho del país y la duración de esta jornada en el Valle del Cauca, a esta marcha se sumarán estudiantes, trabajadores, líderes barriales, artistas y demás sectores populares consientes de la justa lucha de nuestros campesinos , campesinas e indígenas.

Con esta misma intensión los líderes Campesinos e Indígenas  convocan a los distintos periodistas y medios de comunicación tanto regionales como nacionales a Rueda de Prensa mañana viernes 09 de Mayo a las 10 am en la  Carrera 4 Nro. 4 -31 Edificio Naranjo oficina 201.

Informes: 318 3396395 - comunicacionesmpvalle@gmail.com

LXS ESPERAMOS!!!

Convoca: Cumbre Agraria Departamental.

Inicia el Paro Agrario en el Valle del Cauca, Comunicado No. 01

2014/Mayo 07/Paro Agrario Nacional



CUMBRE NACIONAL AGRARIA ETNICA, CAMPESINA Y POPULAR

La buena voluntad de las organizaciones campesinas, indígenas, afrocolombianas y populares, de llegar a acuerdos concretos en las mesas de negociación establecidas con el gobierno nacional, producto del Paro Nacional Agrario de Agosto – Septiembre de 2013, y de este modo allanar el camino para encontrar soluciones democráticas a la problemática agraria, CONTRASTA con la posición arbitraria, negligente y arrogante que ha caracterizado a los delegados del Gobierno Nacional.

Durante los cerca de 8 meses de diálogo, el gobierno y sus delegados han sido ABSOLUTAMENTE INTRANSIGENTES, con respecto a las propuestas planteadas, por las organizaciones y plataformas, como ha sucedido con la Mesa Interlocución y Acuerdo Agreopecuario y Popular (MIA), la mesa indígena con la Minga Indígena y, aquéllas creadas con las Dignidades Agropecuarias (DA). El gobierno ha sido irreductible en supeditar, los pliegos de exigencia a la suscripción del Pacto Nacional Agrario, invisibilizando las organizaciones y plataformas de unidad, negando cualquier visión o propuesta distinta a las planteadas por el gobierno.

Como se ha dicho el Pacto del Gobierno no resuelve los problemas del agro, no recoge ninguno de los puntos de los pliegos de exigencias de las organizaciones, es profundamente antidemocrático,  pretende perpetuar la concentración de los recursos de inversión para el agro históricamente en manos de empresarios, terratenientes y banqueros, no resuelve la inequidad en la distribución y acceso a la tierra, revictimiza a las víctimas, niega la capacidad de abastecimiento del mercado interno a los pequeños y medianos productores, no modifica o siquiera discute los puntos lesivos de los Tratados de Libre Comercio (TLC), mantiene el esquema de las fallidas locomotoras agroindustriales y mineras, negando el derecho al territorio de las comunidades.

El gobierno nacional, ha incumplido sistemáticamente los acuerdos, provocando el desgaste de las organizaciones. Ha preferido desperdiciar recursos y desprestigiar mediáticamente a las comunidades que en invertir en soluciones concretas, ha gastado cuantiosos recursos en campañas para mejorar su imagen pública, en su carrera a la reelección, mientras el país y el agro, se siguen cayendo en sendos pedazos.

Por estas razones, diversas organizaciones campesinas, indígenas, afrocolombianas, estudiantiles, obreras, sindicales, culturales, femeninas y populares, que convergen en la Cumbre Nacional Agraria Étnica, Campesina y Popular en el Valle del Cauca, informamos que a partir del 7 de Mayo, nos sumamos al Paro Nacional Agrario, a través de movilizaciones pacíficas en Santiago de Cali y en varias ciudades del departamento.

Llamamos a todas las organizaciones sociales y populares a coordinar acciones de movilización y protesta por el buen vivir, por la solución política y dialogada del conflicto social y armado, por la paz con justicia social, por una política agraria democrática, que se constituyen en los principales anhelos del pueblo colombiano. Convocamos a sumarnos masivamente desde fábricas, empresas, barrios, universidades, colegios, parques y todos los rincones el próximo 9 de Mayo en una gran marcha en la ciudad de Santiago de Cali.

Nos solidarizamos con los procesos de paro y movilización que iniciaron el pasado 28 de Abril en varios departamentos de nuestra Colombia; especialmente con los compañeros que han sido duramente reprimidos, represión oficial que a la fecha deja un saldo de un campesino asesinado y más de una veintena de compañeros heridos y mutilados, todo por la intransigencia de este gobierno apátrida que prefiere asesinar, herir y reprimir con sevicia a la protesta agraria, social y popular, antes que encontrar salidas más efectivas, democráticas y por supuesto menos dolorosas.

Exigimos a las entidades del Estado detener toda acción dirigida a criminalizar, estigmatizar y limitar el derecho legítimo de organización, movilización y protesta. Llamamos a las organizaciones de derechos humanos y comunidad internacional a tomar nota de cada acción contra los derechos humanos de las comunidades y organizaciones movilizadas donde el Estado es el único responsable. 

Organizaciones de Cumbre Nacional Agraria
Valle del Cauca, Mayo 6 de 2014



Estudiantes Univallunos se Solidarizan con el Paro Nacional Agrario y Popular.

2014/Mayo 6/Coordinadora Estudiantil de Univalle


https://www.youtube.com/watch?v=_6H2VDQZS6k&feature=youtu.be

El pasado lunes 5 de Mayo, estudiantes Univallunos se Solidarizan con el Paro Nacional Agrario y Popular en una Jornada de Pupitrazo, que tuvo lugar en los alrededores de la Universidad del Valle sede Meléndez, dicho pupitrazo, no solo respalda la lucha que están dando los Indígenas, Afrodescendientes y Campesinos en las calles, sino también denuncia las condiciones de abandono y falta de financiación a las cuales se viene sometiendo la Universidad del Valle.  

Comisión Departamental de Comunicaciones
Marcha Patriótica
Valle del Cauca

El Tal Pacto Agrario, No Existe.

2014/Mayo 02/Coordinación Campesina del Valle del Cauca


Y entonces las comunidades, olvidadas, empobrecidas, militarizadas, expropiadas y desplazadas, harta de promesas incumplidas, cansadas de la delincuencia de cuello blanco instalada desde décadas en el poder, decidió parar el país en movilizaciones y huelgas, hasta tanto el gobierno no se dignara en atender y solucionar los pliegos: manifiestos de inconformidad, manifiestos de política pública agraria redactados por los campesinos, indios y negros ignorados por décadas sino centurias.

Soberbio como perro rabioso, el gobierno, pretendió diluir las protestas a fuerza de detenciones y a balazos, provocando un efecto contrario al previsto, el crecimiento del paro, la solidaridad ciudadana, la ilegitimidad del fusil como medio para acallar la voz altiva del niño campesino; pero sobre todo, la comprensión de la ciudadanía de que los terribles impactos económicos, que llevaron a la pobreza a millones en la zona rural, son derivados de las políticas agrarias de los gobiernos, de la necesidad de la nación entera de proteger el agua y los territorios de la megaminería, del imperativo derecho a la tierra para los pobres del campo, como del verdadero apoyo para superar la condición de olvido; así también, entendieron que quienes se han lucrado de la usurpación del trabajo y la tierra ajena, deben devolverlos, para que el país entero prospere.

En este contexto de impopularidad sin precedentes del candidato – presidente Juan Manuel Santos, tras 22 días de paros en las carreteras y poblaciones de Colombia,  se instala una mesa de negociación con la Mesa de Interlocución y Acuerdo Agropecuario y Popular, MIA, previamente el gobierno, había instalado otras con las demás plataformas hacedoras del paro, para negociar los pliegos de exigencias.

Paralelo a la instalación de mesas de negociación, con la MIA, con las Dignidades, con el movimiento indígena, con los campesinos del Catatumbo, el gobierno del presidente Santos, el 11 de septiembre de 2013, lanzó el “Pacto Nacional Agrario”, un salvavidas de rescate para las naufragadas locomotoras agroindustriales, para sacar adelante la cien veces fallida política agraria gubernamental y de paso, hacerse a una histórica foto con los campesinos, indígenas y afros que hasta ese momento, había desconocido, ilegitimado, violentado, apaleado.

El Pacto Nacional Agrario, convidó a escuchar el gubernamental recetario de mágicas soluciones a los históricos problemas del agro colombiano, sentando en la misma mesa a delegados del gobierno, empresarios agroindustriales hacedores de agronegocios y campesinos sin tierra.

Esto podría entenderse como un modesto gesto de “buena voluntad” si al menos, gobierno y empresarios, reconocieran la necesidad de desarrollar una NUEVA POLÍTICA AGRARIA DEMOCRÁTICA que renegocie los Tratados de Libre Comercio y, reconozca que el modelo agroindustrial de inmensos latifundios, ha sido rentable, sólo gracias a la concentración armada de la tierra y a las onerosas cuantías con que han sido financiados los empresarios, a costa del desplazamiento de millones quienes son en efecto marginados de la inversión social que debiera ser provista por las instituciones del Estado en favor de los productores más necesitados.

Y sin embargo, este Estado siempre ha legislado bajo la ordenanza de las familias que lo controlan. No podría ser distinto, ahora. El Pacto Nacional Agrario, hasta la fecha, solo logró una foto, en la que la mirada incrédula de los campesinos, controvierte las sonrisas diseñadas en laboratorio de empresarios agroindustriales y tecnócratas del gobierno. Sonrisas, gesto simbólico, de quienes auguran felices, la desaparición del campesinado, como sujeto histórico olvidado de esta nación sudamericana.
Si por pacto entendemos, el acuerdo –tras el paro- que se logra por parte del gobierno con las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas, que se eleva a Política de Estado para solucionar los históricos problemas agrarios sintetizados éstos en: garantías para la producción nacional de alimentos, abastecimiento del mercado y fortalecimiento de las economías rurales no agroindustriales; de reconocimiento de la territorialidad; de renegociación de los TLC y de apoyo a las comunidades agromineras en contra de la megaminería; de reconocimiento de derechos políticos y sociales de los pobladores del campo.

El Pacto del gobierno no solo no cumple con las condiciones expuestas, sino que además objeta aireadamente discutir siquiera cualquier punto de los pliegos, es fácil concluir que “¡el tal Pacto Nacional Agrario, NO EXISTE!”.

No existe pacto, porque el pacto se hace entre las partes que negocian. En este caso, el Pacto los suscriben empresarios y gobierno, gobierno y empresarios. Si el pacto es del tipo del “yo con yo”, entonces no existe pacto, sino un rentable negocio, que hecho público verbigracia de los medios, se convierte por la repetición forzada  de los medios en un “pacto”, moldeado para calzar en la horma de subir la popularidad del candidato – presidente y reencauchar la desastrosa política agraria, esta vez con sumas inauditas de recursos, que lejos de invertirse en las marginadas zonas rurales, serán recursos ejecutados en los terrenos de aquéllas familias poderosas, que siempre se han lucrado de las finanzas del Estado.
Por esta razón, las organizaciones y plataformas que convergen en la Mesa de Interlocución y Acuerdo Agropecuario y Popular, en el Valle del Cauca, rechazamos la existencia del Pacto y manifestamos que no lo suscribimos, además de lo dicho, por las siguientes consideraciones:

1. Durante los 8 meses de duración de la mesa de negociación establecida entre el gobierno colombiano y la MIA, identificamos que no existe voluntad política por parte del gobierno para solucionar el pliego de exigencias; por el contrario existe un proceso de invisibilización del movimiento agrario y sus propuestas. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en su arrogancia, niega la discusión del problema agrario y en un ejercicio coercitivo obliga a las organizaciones a ratificar el Pacto Nacional Agrario, como el único medio para acceder a los recursos del Estado. Se ha demostrado la reticencia del gobierno a discutir el impacto de los Tratados de Libre Comercio o siquiera a estudiar los puntos en los que son lesivos. 

2. El gobierno ha supeditado la suscripción del Pacto como la única instancia para promover acuerdos, siempre y cuando éstos, no se salgan del marco de las iniciativas planteadas en el Pacto. Si bien el campo necesita proyectos de inversión, éstos solos, no necesariamente solucionarán los problemas agrarios. No basta con asignar proyectos.

3. El Pacto no garantiza la democracia y mucho menos la participación efectiva de las comunidades; las decisiones al respecto de la política agraria e incluso aquellas relativas a ejecución de proyectos, son tomadas por los Consejos Departamentales, CONSEA, y por El Consejo Nacional por el Pacto Agrario, escenarios en donde los delegados de las comunidades son minoría absoluta. El Pacto, impuso un reglamento a los Consejos Municipales de Desarrollo Rural, obstaculizando su propio desarrollo y negando de facto lo reglamentado en la ley 160 de 1994, que a la fecha ha tenido un precario desarrollo.

4. El Pacto Nacional Agrario fue elaborado a la medida de los requerimientos de los empresarios del agro, ganaderos, terratenientes, agroindustriales de la palma, el banano, el azúcar, entre otros, de gremios como FEDEGAN y la SAC (que controlan el mercado, los subsidios, el crédito, la tierra, la infraestructura y el agua), que revive la aparcería como figura laboral, que refrenda los esquemas de producción de externalización de los costos de producción, siempre en favor de los empresarios y en perjuicio de los productores.

5. El Pacto Nacional Agrario es una política impuesta, una jugada clásica de gobiernos autoritarios que tienden al fascismo que, no solo, no reconoce los derechos políticos, sociales, culturales, ambientales y económicos de las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas, sino que además niega de facto los convenios internacionales firmados por el Estado Colombiano, como el Convenio 169 de la OIT.

6. El Pacto Nacional Agrario, pretende refrendar el modelo agroexportador de materias primas para la agroindustria y de este modo profundizar el fallido modelo neoliberal que impide el desarrollo de la economía campesina, niega el deber del Estado de proteger la soberanía alimentaria de los colombianos y debilita la capacidad de autoabastecimiento alimentario.

7. El Pacto Nacional Agrario, pretende legalizar el despojo de siete millones de hectáreas usurpadas por el narcoparamilitarismo y viabilizar la concreción de mecanismos jurídicos para el acaparamiento ilegal de baldíos.

8. No tiene sentido vincularnos a un Pacto Nacional Agrario, que profundiza los desequilibrios que venimos denunciando como organizaciones campesinas desde hace décadas; incluirnos en el pacto agrario se constituye en una afrenta a la dignidad de los campesinos que fueron detenidos, heridos, mutiliados y asesinados desde que iniciamos las jornadas de paros y movilizaciones a mediados de la primera década del siglo XXI.

La MIA aclara que hasta que de no cambiar la caracterización definida en los documentos del Censo Nacional Agrario, las organizaciones que lo integran, se abstendrán de participar de este proceso. El Censo Nacional Agrario, se enmarca en la política estatal de invisibilización y negación del campesinado como sujeto de derechos; desconociendo el importante aporte que hace el campesinado a la economía nacional y a la conservación de los frágiles ecosistemas que vienen siendo destruidos por los megaproyectos minero - energéticos, agroindustriales y de infraestructura.

De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. En este caso, el gobierno ni siquiera ha tenido “buenas intenciones”. De tenerlas debe hacerlas manifiestas solucionando el Pliego Nacional de Exigencias, emanado por la Gran Cumbre Nacional Agropecuaria.

Lo contrario será generar las condiciones para un próximo paro. Más fuerte y contundente que aquél en que la necesidad nos condujo a entregar la vida, la libertad y la integridad física de compañeros y compañeras, quienes serán reivindicados en semillas, en territorios, en tierras cultivadas para el futuro de los hijos e hijas de la nación entera. La vida, la honra, la sangre derramada, no han sido y no serán en vano. 
Tenemos en nuestras manos la historia y esta vez hemos decidido transformarla, en bien de todos, en bien de todas. Sembremos unidos la tierra, rechacemos el Pacto Nacional Agrario, porque éste: no existe. 

COORDINACIÓN CAMPESINA DEL VALLE DEL CAUCA



Bienvenido Compañero Wilson Flor!

2014/Abril 25/Resguardo Kwet Wala

                                         

Sábado 15 de marzo de 2014

En el corregimiento de Lomitas, municipio de Pradera, Valle del Cauca, la comunidad indígena y campesina volvía a escuchar las enérgicas palabras del profesor indígena Wilson Flor, quien expresó de manera vehemente “gracias a los espíritus de la naturales, a la lucha de mis hermanos y hermanas y a la labor del Colectivos de Abogados Suyana, estoy de nuevo en libertad”, líder espiritual en su comunidad del Resguardo Indígena Nasa Kwet Wala, no pudo contener las lagrimas de alegría al reencontrarse con sus estudiantes, amigos y familiares, quienes esperaban por él impacientemente. 

 
                                             http://youtu.be/wsoOGyRHMiY 

El evento, que se realizo simultáneamente a la Cumbre Nacional Agraria, Étnica y Popular, también contó con la intervención del Gobernador Indígena Jorge Yonda, quien expreso que la detención del profesor Wilson Flor y los jóvenes ARMAN MARCIAL RAMIREZ TIGUANA y MARLON ALEXIS CORDOBA ANIZARES (quienes también fueron dejados en libertad por absolución de términos), en el marco del paro agrario del 2013, obedecen a una sistemática criminalización de la protesta social pacifica y se convierte en tres casos más de falsos judiciales, en los cuales se priva de la libertad a tres jóvenes humildes e inocentes, que trabajan con y para sus comunidades rurales. 

En este mismo evento también se manifestaron voceros de la Coordinación Campesino Indígena del municipio de Pradera, de la Sub directiva municipal Pradera de ( ASTRACAVA), del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, del Colectivo de Abogados Suyana, el presidente de la junta de Acción Comunal del corregimiento de Lomitas y el abogado defensor del profesor Wilson, el señor Alvaro Bravo. Por último, el profesor Wilson Flor, hizo un llamado a continuar forjando la unidad entre indígenas y campesinos, resaltando la compañía espiritual de la naturaleza como augurio para continuar en la lucha por los derechos de la comunidad, el acceso a la tierra y a condiciones de vida dignas. En este sentido las manifestaciones de afecto y alegría fueron también gritos de alegría y fortaleza para continuar preparándose para el gran Paro Agrario, Étnico y Popular, en caso de que el gobierno nacional siga incumpliendo los acuerdos pactados y siga mintiendo al país.

Pa tener en cuenta:
 

El Suroccidente se Alista para el Paro!!

2014/Abril 25/Cumbre Nacional Agraria, Étnica, Campesina y Popular

NOS ALISTAMOS PARA EL PARO

  
"El Gobierno nos está poniendo
su zancadilla
de cualquier forma" 
Sentir de un campesino Nariñense

Las instalaciones del auditorio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de las Bebidas Alcohólicas, Fermentadas y Espumosas “SINTRABECOLICAS” de la Industria Licorera del Cauca acogió el día de hoy, a los delegados regionales de los Departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca pertenecientes a las plataformas organizativas de Congreso de los Pueblos, Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, Central Unitaria de trabajadores - CUT -, Colectivo Sindical Clasista Guillermo Marín y del Movimiento por la Constituyente Popular.

La reunión se desarrolló en el marco de las ocho (8) macro regionales programadas a lo largo de esta semana en distintas ciudades del país en la idea de realizar un paneo de la preparación que vienen gestando las organizaciones que convergen en la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, de las condiciones de movilización, el estado de las coordinaciones regionales y el refuerzo o viabilización de los comandos unitarios de paro. 

En las intervenciones los asistentes se refirieron a los acercamientos con otros sectores como los transportadores de carga, del sector salud, educación y sindical, las dignidades,   salvación agropecuaria, la ruta social común por la paz y la reiteración de que el presidente candidato, Juan Manuel Santos, es el único responsable de que las mesas nacionales y departamentales no tengan resultados concretos, haya una dilatación de los tiempos de negociación y una urgencia manifiesta de evitar el paro a todo costo. 
 
En igual sentido, denunciaron que el Pacto Agrario no es la solución de las necesidades del campo colombiano, como tampoco es producto de un acuerdo entre los campesinos y el Gobierno Nacional porque solo refleja los intereses de los grandes empresarios de la agricultura. Por su parte, los sectores urbanos presentes en la reunión hicieron hincapié en la necesidad de incluir vocerías y puntos en el pliego unitario que se viene agitando desde lo nacional.

Antes de finalizar la MACRO REGIONAL SUROCCIDENTE se hizo un llamado a la unidad, a continuar tejiendo los nexos de solidaridad y fraternidad que están hermanando y cubriendo los procesos agrarios y populares que con dignidad alzan sus voces y agitan las banderas del Paro Nacional Agrario que definirá su hora cero este 26 de Abril en la Ciudad de Bogotá. 

"La contundencia del paro que se avecina está en nuestras manos, las necesidades son de todos sin excepción", afirmo uno de los asistentes.


                                                                                                                                                       Abril 24 de 2014

¡Hemos puesto en Marcha

Nuestro corazón,

Seguirá en Marcha

La esperanza!

 

COMISIÓN DE COMUNICACIONES SUROCCIDENTE

MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL MARCHA PATRIÓTICA

El Pacto Agrario: Mercantilización de la Tierra y Negación de los Campesinos, Indígenas y Afrocolombianos como Sujetos Políticos.

2014/Coordinación Campesina del Valle del Cauca – CCVC,Proceso de Unidad Popular del Sur Occidente Colombiano – PUPSOC. Valle del Cauca.
El Pacto Agrario: Mercantilización de la Tierra y Negación de los Campesinos, Indígenas y Afrocolombianos como Sujetos Políticos.


 

*Harold Ordoñez Botero

Equipo Técnico

Coordinación Campesina del Valle del Cauca – CCVC

Proceso de Unidad Popular del Sur Occidente Colombiano – PUPSOC. Valle del Cauca.

El gobierno nacional de Juan Manuel Santos de manera trampera y engañosa viene impulsando desde el pasado 12 de septiembre de 2013 la propuesta denominada Pacto Agrario. Vendiéndola como la “gran revolución del campo colombiano”[1] para superar la deuda histórica del Estado para con los campesinos, andan de pueblo en pueblo con culebreros muy bien adiestrados citando a las comunidades en los Consejos Municipales de Desarrollo Rural (CMDR) para “meterlos” al pacto. Lo cierto es que “el tal pacto agrario” ni es participativo ni busca resolver los problemas estructurales del campo colombiano, como lo expresa el gobierno en sus pronunciamientos públicos y documentos.

El Pacto Agrario resulta ser un artilugio de reencauche de la fallida locomotora neoliberal agropecuaria; un salvavidas lanzado por el gobierno para evitar el hundimiento del Estado caduco que defiende ante la imponente fuerza demostrada por el campesinado y los sectores populares movilizados en el pasado paro nacional agrario, plagado de mentiras y falsas promesas que en el fondo ocultan la pretensión histórica de acabar con las formas sociales de producción campesinas, indígenas y afros, para finalmente imponer el modo de producción capitalista en los territorios de dichas comunidades.

Esto último se hace evidente en el discurso utilizado por el ministro Lizarralde y replicado por el Sr. James Ávila de la Secretaría de Agricultura y Pesca del Valle del Cauca, SAP, ante el CMDR del municipio de Tuluá, cuando pregonaron a los cuatro vientos que el campesinado para superar su situación de pobreza y atraso debe “ver la tierra como negocio”, que para salir adelante el campesinado debe “ser competitivo y volverse un empresario del campo”.

Esta clásica formula de la burguesía y las clases dominantes de mostrar sus intereses particulares como los intereses de todo el pueblo, diciéndole a las comunidades rurales que para seguir existiendo deben dejar de ser campesinos, indígenas o afros, debe ser desenmascarada y denunciada por las organizaciones agrarias para evitar que las comunidades terminen legitimando una política que los desconoce como sujetos políticos, que desconoce su territorialidad.

En efecto, el gobierno Santos, sabiendo y utilizando las necesidades presupuestales de las comunidades para poder consolidarse en sus territorios luego de múltiples arremetidas militares y paramilitares, pone por delante supuestos billones de pesos como carnada para que éstas se traguen el anzuelo, avalando la política de mercantilización de la tierra y eliminación de sus economías y valores culturales como principales barreras para el avance del modelo capitalista en el campo colombiano.  O acaso qué más implica para los campesinos, indígenas y afros, ver la tierra como un negocio, si no renunciar a su ancestral relación de vida con ella, cortar las raíces que los hacen uno solo con sus vecinos en las veredas, los resguardos o consejos comunitarios, volver cosa lo que los ha determinado en esta vida como tales, volviéndose ellos mismos cosas que se quitan y se ponen en la tierra de acuerdo a las fluctuaciones del mercado o a los usos que el mercado defina para ella. Qué nos quieren decir cuando nos invitan a volvernos empresarios del campo: acaso pretenden que salgamos de saco y corbata al tajo, o es que nos quieren de “colaboradores” en sus alianzas productivas al estilo del cerdo y la gallina.

Ante esta iniciativa, que por supuesto está ligada a los planes de consolidación de las fuerzas militares y la política de re-primarización de la economía nacional, el deber de las comunidades, sus organizaciones y líderes, es mantener la resistencia en defensa de sus territorios, recuperando las tradiciones y valores de solidaridad y cooperación que han caracterizado históricamente tanto a campesinos como indígenas y afros en Colombia, así como creando nuevos valores que superen el moralismo hipócrita infundido por los burgueses y terratenientes, con los que vayamos moldeando esa nueva sociedad que estamos ayudando a gestar. Pero a su vez, es necesario construir y consolidar un poder popular desde abajo que no reproduzca los vicios del actual régimen político: caudillista, corrupto y clientelar, que convirtió a los habitantes del campo y la ciudad en mendigos del Estado; sino que sea cogestor en la emancipación de los sujetos para su participación consciente y creadora de esa Colombia Nueva que todos soñamos. 
 
En ese sentido, es imperativo continuarle apostando a la constitución de la Zona de Reserva Campesina del municipio de Tuluá, que pretende abarcar la zona media de la montaña tulueña, incluyendo 11 corregimientos y más de 5000 habitantes, es una clara propuesta que ubica el factor territorial como  elemento estratégico en la lucha por la paz con justicia social.





[1] Palabras del Sr. James Avila en su presentación del pacto agrario ante el CMDR de Tuluá el 7 de abril del 2014.
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