1er Encuentro de académicos y profesionales por la paz y la implementación del acuerdo de Paz.

2017/febrero 13/Comisión de Paz/Marcha Patriótica Valle del Cauca

PRIMER ENCUENTRO DE ACADÉMICOS Y PROFESIONALES POR LA PAZ Y LA IMPLEMENTACIÓN DEL  ACUERDO FINAL PARA LA TERMINACIÓN DEL       CONFLICTO Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA PAZ ESTABLE Y DURADERA





Luego de las incertidumbres por la que tuvo que atravesar el proceso de paz para su refrendación, el día de hoy, nos vemos avocados  a los desafíos de la  implementación del acuerdo final, como un campo de disputa del movimiento social,  popular  y democrático en nuestro país.

Más allá del desarrollo normativo que es fundamental para dar inicio a la  implementación de lo acordado, es necesario  una amplia confluencia social y democrática que posibilite un gobierno de transición para  garantizar una  apertura   democrática necesaria en  la construcción de una verdadera paz, donde sin lugar a dudas en este período juega un papel importante  los sectores más democráticos de la academia, de los profesionales que se plantean la otra  concesión de paz, de la justicia social  para nuestros territorios.

En ese orden de ideas nos hemos propuesto este encuentro  con los siguientes  objetivos:

  •     Analizar el  estado actual del proceso de Implementación de los Acuerdos de La Habana.

  •    Realizar un análisis colectivo frente a los desafíos de la implementación de los acuerdos de paz  a nivel territorial.

  •   Definir compromisos con la construcción colectiva de una hoja de ruta para la implementación, de acuerdo a nuestras  posibilidades y capacidades.


Fecha: Febrero 18 de 2017
Lugar: Hotel Mudejar
Dirección: Calle 8 No. 5 – 53 Cali
Hora: 9:00 AM - 1:00 PM 



Los campesinos de la Moralia le dicen SÍ a la PAZ, SÍ al PLEBISCITO

2016/agosto 30/Coordinación Campesina del Valle del Cauca

Los campesinos de la Moralia le dicen SÍ a la PAZ, SÍ al PLEBISCITO




El pasado domingo 28 de agosto las campesinas y campesinos del corregimiento de La Moralia, zona de la media montaña tulueña, participaron activamente en una jornada para conocer el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, alcanzado entre el gobierno nacional y las FARC-EP días antes en la Habana-Cuba.

El taller, que estuvo a cargo de la Coordinación Campesina del Valle del Cauca y el Comité Pedagógico por la Paz de Tuluá, especificó los puntos acordados en materia agraria, de participación política, cese  al fuego, e implementación, verificación y refrendación; destacando la centralidad de la participación y organización comunitaria para garantizar que todo lo acordado se cumpla.

La comunidad manifestó sus interrogantes frente a las garantías y los mecanismos para la implementación de los acuerdos, los tiempos del proceso, y la situación de seguridad en la región; inquietudes ante las cuales se hizo evidente la necesidad de que todas y todos conozcan el texto del acuerdo final y, frente a ellos, sea la misma comunidad a través de sus espacios de organización la que avance en la preparación para el post-acuerdo y la construcción de la paz estable y duradera.


Al final, de manera unánime se manifestó el respaldo al proceso de paz en la Habana y el compromiso para salir el próximo 2 de octubre de manera masiva a decirle Sí al plebiscito. 

LA PAZ 
SÍ 
ES CONTIGO

Colombia necesita una paz que garantice la dignidad del periodismo

2016/mayo 05/Equipo de Comunicaciones/Marcha Patriótica Valle del Cauca


COLOMBIA NECESITA UNA PAZ QUE GARANTICE LA DIGNIDAD DEL PERIODISMO 

Por: Equipo de comunicaciones, Marcha patriótica Valle del Cauca


El pasado 3 de mayo la Federación Colombiana de Periodistas -Fecolper- ha presentado un alarmante informe acerca de cómo solo en los cuatro meses que llevamos del 2016, se ha superado casi que el 80% de las agresiones del año 2015 al ejercicio del periodismo en Colombia. Estas se presentan en su mayoría por personas particulares, luego por funcionarios públicos y finalmente por estructuras paramilitares; se materializan en amenazas, obstrucción al trabajo periodístico, campañas de desprestigio y estigmatización. Esta última modalidad es la más notable pues representa el 66% de los casos registrados el año pasado y lo más preocupante, es que estas campañas de desprestigio y estigmatización son promovidas por “particulares” en lo referente al tema del proceso de paz y conflicto y en funcionarios públicos cuando se toca el tema de la corrupción en las instituciones del Estado. Es aquí cuando surge la gran preocupación acerca de las garantías de participación política tanto para las comunidades como para sus diferentes expresiones de comunicación en un escenario de posconflicto.

Dentro del Acuerdo General para la terminación del conflicto entre insurgencia de las Farc-ep y el Gobierno Nacional encontramos un segundo punto tan trascendental como los demás, el acuerdo sobre Participación Política, donde más allá de lo que han pretendido desdibujar los grandes monopolios  de la comunicación según los cuales con dicho acuerdo Timochenko y su combo se van a tomar el congreso del país, plantea con gran preocupación la necesidad de un escenario de democracia verdadera, unas condiciones mínimas para que el movimiento social y popular pueda desarrollar el pleno ejercicio de la política en sus territorios y con sus comunidades.

El planteamiento de este acuerdo pretende materializar en Colombia una democracia participativa e incluyente, abriendo nuevos escenarios de participación y alternativas de poder para las organizaciones sociales de base y sus líderes, donde sin temor se pueda entrar en disenso y oposición, sin ser señalados, estigmatizados o en el peor de los casos eliminados de los escenarios políticos.  Tengamos en cuenta que el ejercicio de la violencia contra el movimiento social y popular es direccionado evidentemente desde el Estado con sus miles de herramientas represivas, con sus políticas antipopulares, además de descargar en el pueblo colombiano a través de sus medios de comunicación el odio que las élites sienten hacia los desposeídos de Colombia.

Así las cosas, toma sentido el planteamiento que hace la insurgencia en este acuerdo, donde se pretende dar voz y participación a las organizaciones sociales y populares a través de los medios de comunicación comunitarios, regionales e institucionales, intentado de esta manera fortalecer la democracia participativa, el empoderamiento de las comunidades en los territorios, la convivencia pacífica y todo lo que conlleva la construcción y creación colectiva en las bases de la sociedad; como parte del acuerdo, el gobierno se ha comprometido en incrementar las convocatorias para democratizar el espectro electromagnético y vincular más emisoras comunitarias, brindar formación técnica y profesional a comunicadores y operadores comunitarios, poner a disposición de las organizaciones y movimientos sociales los canales y emisoras institucionales y regionales para la divulgación de su trabajo, contenidos acordes al momento político del país que promuevan la paz con justicia social y la reconciliación y así mismo serán financiados los medios comunitarios que vayan en este sentido.

Sin embargo, el movimiento social y popular y sus medios alternativos y populares tienen el deber de hacer un alto en el camino y emprender la brega por construir y pelear una Ley de Medios para Colombia, donde se distribuya justamente el espacio electromagnético y la televisión nacional para dar voz a quienes han permanecido en silencio, una ley de medios que regule el lenguaje y los contenidos cargados de odio en la televisión, la radio y la prensa escrita, presupuesto digno y apoyo técnico y tecnológico para los medios comunitarios y sobre todo garantías de vida para que la verdad no nos sea cobrada y sea narrada por sus verdaderos protagonistas, y así reconstruir la historia que nos ha sido robada y mal contada. La Ley de Medios para Colombia es un imperativo para la paz con justicia social, la Ley de Medios como todas las reivindicaciones del pueblo colombiano se pelea dignamente en las calles.

MARCHA PATRIÓTICA, SOMOS MÁS, SOMOS PAZ
#LaPazCuentaConVos



Aterricemos la paz

2016/abril 26/Marcha Patriótica Valle del Cauca/Paz

ATERRICEMOS LA PAZ

Por: Equipo de Comunicaciones MP Valle

A medida que se acerca la firma de un acuerdo final entre el gobierno y las Farc-ep se acrecienta por parte del gobierno esa nefasta tendencia de borrar con el codo lo que ha hecho con la mano. Parece ser que mientras más se avanza en Habana, más agresivas se tornan las políticas neoliberales de Santos en el territorio colombiano.

Con la llegada del “fracking” se profundiza la crisis por la falta de agua en las comunidades donde se realizará esta práctica. Es repugnante ver cómo el gobierno se arrodilla ante firmas extranjeras para que puedan disponer de millones de litros de agua para acabar con el medio ambiente en beneficio de unos pocos, y no es capaz de gestionar los recursos para proveer agua potable a las comunidades de las que hipócritamente dicen preocuparse con pañitos de agua tibia y campañas mediáticas estúpidas.

No contento con esto ha nombrado como ministro de medio ambiente a Luis Gilberto Murillo, un ingeniero de minas con énfasis en minería a cielo abierto. Las comunidades negras de Buenaventura, Tumaco, Guapi y Quibdó lo recuerdan porque estuvo a cargo del plan “todos somos pacífico”, un plan que solo sirvió para malgastar dineros públicos y devolver favores políticos.

A esto debemos sumarle la venta de Isagén, las medidas privatizadoras en salud y educación, así como la reducción de su presupuesto. Hay una carrera desenfrenada por privatizar y vender el patrimonio público, como si la oligarquía colombiana supiera que en el futuro no podrá hacerlo tan fácil, pues el panorama político cambiará bastante con la llegada de la insurgencia a los escenarios de la política colombiana.

Como si esto fuera poco en las ciudades se está elevando espantosamente el costo de vida y la canasta familiar. Los impuestos a vehículos han subido entre 50 y 80%, y los impuestos prediales se están volviendo impagables también. Los servicios públicos están por las nubes y la prestación del servicio es cada vez más deficiente; si en Cali hace mucho sol se va el agua, y si llueve muy duro, también.

Aterrizar la paz quiere decir no dejar que nos pinten pajaritos en el aire, o mejor, palomitas de la paz en el aire, como la que usa de broche en su traje el presidente Santos y sus ministros. Desde el gobierno nos venden la paz neoliberal, la paz donde crecerá la “inversión extranjera”, donde “no se tocará la doctrina económica ni de las fuerzas militares” una paz que no removerá las causas que generaron el mismo conflicto.


Por eso como pueblo y como movimiento político tenemos el deber de luchar por la verdadera paz, la paz con justicia social, con salud, educación, trabajo y vivienda, la paz donde se proteja el medio ambiente y se expulse a las multinacionales que tanto daño le hacen al país. Una paz donde se rescate y fortalezcan las empresas del Estado y sus ganancias no sean distribuidas entre mangualas de políticos corruptos. 

El Proceso de Paz En Colombia También Se Discute En Las Cárceles.

2015/Octubre 30/Prisionerxs Políticxs/Cárcel del Jamundí


Con un partido de fútbol entre prisioneros, 
personal administrativo y la guardia de la cárcel de Jamundí 
se abre paso a espacios que permiten 
que los prisioneros políticos de esta cárcel 
estén informados sobre el proceso de paz en la Habana



El día de hoy se realizó el primer partido de fútbol entre los prisioneros políticos de la cárcel de Jamundí , el personal administrativo y la guardia del mismo penal. Esta actividad se realiza en el marco de una iniciativa de los prisioneros denominada "CAMINO HACIA LA PAZ" que busca desarrollar una serie de acciones que contribuyan a la reconciliación y asignación de espacios, donde los prisioneros políticos puedan conocer los avances del proceso de paz que se desarrolla entre el gobierno nacional y las FARC-EP. 

En Tuluá, Foro: “Paz: Utopía o decisión”

2014/Noviembre 24/Red de Amigos por la Paz/Tuluá



La Red de Amigos por la Paz de Tuluá, motivada por el compromiso con la construcción de la paz con justicia social, propone la realización del Foro “Paz: Utopía o decisión” como un espacio académico para que toda la comunidad del municipio pueda acercarse al proceso de paz en la Habana y conozca de la mano de académicos y miembros de las delegaciones de paz los acuerdos parciales logrados hasta el momento y el impacto que tendrían con su aplicación en la construcción de la paz.


Justificación.

Hace apenas unos días el proceso de diálogos para alcanzar una solución política entre el gobierno y la insurgencia de las FARC EP completo dos años de haberse iniciado, tiempo durante el cual se ha logrado dar pasos importantes hacia el logro de una paz estable y duradera, sintetizados en tres acuerdos parciales en los temas agrario, participación política y cultivos de uso ilícito. Así mismo, durante este periodo de tiempo se han atravesado difíciles situaciones de crisis que han llevado a algunos analistas del proceso a considerar el fracaso de los diálogos, como ocurrió con el reciente caso del General Alzate. En todo caso ha habido un común denominador en todo el proceso de conversaciones: la participación de la sociedad civil colombiana como observadora pasiva.

Claramente la paz no saldrá de un acuerdo entre el gobierno y la insurgencia de las FARC EP; sin embargo, la posibilidad de este hecho histórico abonaría tremendamente el terreno de la paz toda vez que el enfrentamiento armado entre ambos es la manifestación más aguda de los conflictos que aquejan al país. En tal sentido, el respaldo de los colombianos al proceso en la Habana se constituye como el elemento central de la coyuntura política actual, razón por la cual cobra mayor trascendencia el conocimiento a fondo que la sociedad en su conjunto tiene de lo que ocurre en la mesa.

Objetivos

General
·         Generar un espacio académico para el conocimiento crítico del proceso de paz que adelanta el Gobierno Nacional con la insurgencia de las FARC EP.

Específicos
·         Conocer el marco de los diálogos de paz establecido en el Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.
·         Conocer los Acuerdos Parciales alcanzados por el gobierno y las FARC EP, su aplicabilidad y alcances.

PONENTES:

Dr. HENRY GÓMEZ CACIEDO
Coordinador del consultorio jurídico de la facultad de ciencias Jurídicas y Humanísticas de la UCEVA

Dr. ANTONIO GUTIERREZ
Investigador de la universidad de Dublín
Asistente de investigación de la comisión histórica del conflicto

Participación vía web
Delegación de paz de:
GOBIERNO NACIONAL
FARC EP

 Entrada libre

#TuluaApoyalapaz
Info: reddeamigosporlapaztulua@gmail.com

Móvil: 3167420947

¡Que se suspenda la guerra, no el proceso de paz!

2014/Noviembre 19/Junta Patriótica Departamental/Valle del Cauca

¡QUE SE SUSPENDA LA GUERRA, 

NO EL PROCESO DE PAZ!


Al cumplirse dos años del proceso de paz que se desarrolla en La Habana, se ratifica la necesidad de volcarnos a las calles para defender los logros obtenidos hasta el momento y exigir que este proceso continúe hasta alcanzar el Acuerdo Final que establezca las condiciones para la democratización real del país, pero sobre todo, para frenar esta guerra que se le ha impuesto a nuestro pueblo.

Aunque ya se han abordado 3 de los 6 puntos de la Agenda General para la Terminación del Conflicto (Desarrollo agrario integral, Participación política y Cultivos de uso ilícito) de los que han surgido preacuerdos de gran importancia para el país, es necesario aclarar que aún quedan aspectos sin resolver –denominados “salvedades”– que ya suman 28 y corresponden precisamente a las cuestiones y discusiones más delicadas, con las que el Gobierno no ha querido asumir compromisos firmes para solucionar los problemas de raíz, por ejemplo, la lucha contra el latifundio, frenar la extranjerización de la tierra, reestructuración democrática del Estado o la revisión de los TLC.
La Marcha Patriótica comprende que el conflicto colombiano no se limita a la confrontación armada entre las insurgencias y el Estado, sino que tiene profundas raíces en el modelo económico, político, social y cultural que se ha impuesto, por lo que siempre ha reivindicado la necesidad urgente de la solución política y negociada como mecanismo para construir caminos hacia una verdadera paz con justicia social. Contrario a esto, los diferentes gobiernos por más de 50 años, han utilizado e insistido enfermizamente en la guerra y la acción militar, sin encontrar ninguna solución a la problemática del país, descargando en el pueblo los costos más altos de su accionar bélico.

La negativa permanente del gobierno de Juan Manuel Santos de acordar un cese bilateral al fuego ha motivado que desde los sectores guerreristas y los medios masivos de comunicación se acepten y se celebren las desmedidas operaciones militares para asestar golpes contra los altos mandos de la insurgencia, como el bombardeo a Alfonso Cano (quien fue uno de los principales promotores para iniciar este proceso de diálogos). No ocurre lo mismo cuando las acciones militares se desarrollan en sentido contrario, pues inmediatamente se acusa a la contraparte de cometer actos terroristas que atentan contra el proceso y “no muestran verdadera voluntad de paz”. En este sentido, la estrategia del Estado y su gobierno de “negociar en medio del conflicto armado” ha sido una bomba reservada, no solo para desestabilizar el proceso, sino para intensificar la guerra y causar el destierro de las comunidades.

Nuestra lucha siempre ha sido y será ¡POR LA VIDA! y por eso nos oponemos a la guerra a la que nos quieren condenar indefinidamente algunos sectores como el uribismo, que están viendo en riesgo sus desproporcionadas riquezas, conseguidas a costa del sufrimiento y la miseria de miles de compatriotas. Por lo anterior, le pedimos al Gobierno Nacional y a las FARC–EP, que no se levanten de la mesa hasta no lograr el tan anhelado Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto, que no cedan frente a las provocaciones de esos sectores guerreristas que quieren seguir viendo correr ríos de sangre por nuestros campos y ciudades, y que se acuerde de una vez por todas el CESE BILATERAL AL FUEGO como garantía para el desarrollo de los diálogos en condiciones de tranquilidad y esperanza.

Por todo lo anterior, las Constituyentes por la Paz con Justicia Social y el Frente Amplio por la Paz son herramientas en manos del pueblo y una necesidad inaplazable para Colombia.


¡El pueblo colombiano exige que se suspenda la guerra y no el proceso de paz!

Junta Patriótica Departamental
Valle del Cauca
Like us on Facebook
Follow us on Twitter
Recommend us on Google Plus
Subscribe me on RSS